Los coches eléctricos han pasado de ser una alternativa minoritaria a ocupar un espacio cada vez más importante dentro del mercado del automóvil. La oferta ha crecido considerablemente y actualmente es posible encontrar desde pequeños utilitarios pensados para ciudad hasta SUV, berlinas y modelos familiares preparados para realizar viajes largos.
Sin embargo, comprar un coche eléctrico requiere tener en cuenta algunos aspectos diferentes a los de un automóvil convencional. La autonomía, la capacidad de la batería, los tiempos de recarga y la disponibilidad de puntos de carga pueden influir mucho en la experiencia diaria.
¿Cómo funciona un coche eléctrico?
Un coche eléctrico de batería, conocido habitualmente como BEV, utiliza uno o varios motores eléctricos alimentados por una batería de alta capacidad.
A diferencia de un automóvil con motor de combustión, no necesita gasolina o diésel para desplazarse. La energía almacenada en la batería se utiliza para alimentar el motor eléctrico y, cuando la carga disminuye, es necesario conectar el vehículo a un punto de recarga.
La tecnología actual permite encontrar modelos con diferentes tamaños de batería y autonomías. De hecho, existen vehículos eléctricos capaces de superar los 500 kilómetros de autonomía homologada, aunque la cifra real depende de numerosos factores.
La autonomía es uno de los factores más importantes
Cuando se compra un coche eléctrico, la autonomía suele ser una de las primeras características que se consultan.
No obstante, conviene diferenciar entre la autonomía homologada y la que puede conseguirse en condiciones reales. La velocidad, la temperatura exterior, el tipo de carretera, el desnivel, el peso transportado y el uso de la calefacción o el aire acondicionado pueden modificar considerablemente el consumo.
Por eso, no siempre es necesario comprar el coche con la batería de mayor capacidad. Si la mayoría de los desplazamientos son urbanos y se dispone de un punto de carga habitual, un modelo con una autonomía más contenida puede cubrir perfectamente las necesidades diarias.
Si el objetivo es viajar frecuentemente, en cambio, resulta especialmente interesante consultar los coches eléctricos con mayor autonomía del mercado.
¿Cuánto tarda en cargarse un coche eléctrico?
El tiempo de recarga depende principalmente de la capacidad de la batería, el cargador utilizado y la potencia que pueda admitir el vehículo.
No es lo mismo cargar el coche en un enchufe doméstico que utilizar un cargador de corriente alterna instalado específicamente para el vehículo o una estación de carga rápida.
Para quien utiliza el automóvil todos los días, disponer de un punto de recarga en casa o en el trabajo puede facilitar considerablemente la utilización de un vehículo eléctrico.
Antes de comprar, por tanto, conviene comprobar qué posibilidades de carga existen en los lugares donde habitualmente permanece estacionado.
Coches eléctricos para ciudad
La ciudad es uno de los escenarios donde un coche eléctrico puede resultar especialmente práctico.
Los modelos pequeños tienen unas dimensiones más fáciles de manejar y pueden cubrir buena parte de los desplazamientos diarios sin necesidad de disponer de una batería enorme.
Actualmente existen alternativas como el Citroën C3 eléctrico, Renault 5 eléctrico, Peugeot e-208, Opel Corsa-e o BYD Dolphin Surf, entre otros modelos. La oferta de utilitarios eléctricos se ha ampliado y permite comparar diferentes tamaños, autonomías y precios.
SUV eléctricos
Los SUV eléctricos también han adquirido protagonismo. Ofrecen una posición de conducción elevada y, dependiendo del modelo, pueden proporcionar un espacio interior y un maletero adecuados para familias.
Entre las opciones presentes actualmente en el mercado aparecen modelos como el Toyota C-HR+, Peugeot e-2008, BYD Atto 2, Hyundai Kona eléctrico, BYD Seal U o Ford Puma GEN-E.
En este tipo de vehículos es especialmente importante prestar atención al consumo, ya que el peso y la aerodinámica pueden influir en la autonomía.
Berlinas eléctricas para viajar
Las berlinas tienen una característica que puede favorecer especialmente a los vehículos eléctricos: una carrocería generalmente más aerodinámica.
Modelos como el Tesla Model 3, BYD Seal, Mazda 6e o Hyundai Ioniq 6 forman parte de la oferta de berlinas eléctricas disponible actualmente.
Para quienes realizan viajes frecuentes por carretera, además de la autonomía conviene analizar la velocidad máxima de carga y la disponibilidad de puntos de recarga en las rutas habituales.
Características principales que debes comparar
Antes de comprar un eléctrico es recomendable revisar estos datos:
- Capacidad de la batería.
- Autonomía homologada.
- Consumo eléctrico.
- Potencia del motor.
- Potencia máxima de recarga.
- Tiempo de carga.
- Tipo de conector.
- Espacio interior.
- Capacidad del maletero.
- Equipamiento de seguridad.
- Sistemas de asistencia a la conducción.
- Precio de compra.
- Garantía de la batería.
- Disponibilidad de puntos de recarga.
No todos estos factores tienen la misma importancia para cada conductor. Para alguien que únicamente realiza trayectos urbanos puede ser más importante el tamaño exterior que disponer de una batería enorme. Para alguien que viaja regularmente, la autonomía y la velocidad de carga pueden adquirir mucho más peso.
¿Qué etiqueta ambiental tiene un coche eléctrico?
Los vehículos eléctricos de batería pertenecen a la categoría Cero Emisiones de la clasificación ambiental de la DGT. La propia Dirección General de Tráfico identifica los vehículos BEV como aquellos que tienen derecho a este distintivo.
La etiqueta puede tener importancia a la hora de circular por determinadas zonas donde existan restricciones relacionadas con las emisiones contaminantes. Por ello, además del propio vehículo, conviene comprobar las normas concretas que se aplican en el municipio donde se vaya a utilizar.
¿Coche eléctrico nuevo o de segunda mano?
Comprar un eléctrico usado puede ser otra posibilidad para quienes buscan reducir el desembolso inicial.
El mercado de ocasión cuenta actualmente con modelos eléctricos procedentes de diferentes generaciones y fabricantes. Antes de comprar uno de segunda mano resulta especialmente importante revisar el estado de la batería, el historial de mantenimiento, la autonomía disponible y las condiciones de garantía.
También conviene comparar el precio de las unidades usadas con las promociones y descuentos disponibles para vehículos nuevos. Existen ya guías específicas sobre coches eléctricos de segunda mano que permiten conocer las alternativas disponibles en este mercado.
¿Son más baratos de utilizar?
El coste de utilización de un coche eléctrico depende de varios factores.
Uno de ellos es el precio de la electricidad y dónde se realicen las recargas. Cargar habitualmente en casa puede ofrecer un coste diferente al de utilizar estaciones públicas de carga rápida.
También hay que tener en cuenta el mantenimiento. Un motor eléctrico cuenta con una mecánica diferente a la de un motor de combustión y no requiere determinadas operaciones relacionadas con elementos propios de estos últimos.
Por otro lado, el precio de adquisición continúa siendo un factor importante y puede variar enormemente dependiendo del modelo, batería y equipamiento.
Coches eléctricos por menos de 40.000 euros
La oferta de eléctricos también se ha extendido hacia segmentos de precio más contenidos. Actualmente pueden encontrarse diferentes modelos que se sitúan alrededor de los 40.000 euros antes de aplicar determinadas promociones o ayudas.
Existen desde compactos hasta SUV eléctricos dentro de este rango, por lo que comparar precios y características puede ser especialmente útil antes de decidir. Puedes consultar una guía de coches eléctricos por menos de 40.000 euros para conocer diferentes alternativas.
¿Qué coche eléctrico elegir?
La elección depende principalmente del uso que se vaya a realizar.
Para desplazamientos urbanos puede tener sentido buscar un modelo compacto y manejable. Para una familia puede ser más interesante un SUV o un vehículo con mayor capacidad interior. Si se realizan muchos kilómetros por carretera, será necesario prestar especial atención a la autonomía, el consumo y la velocidad de recarga.
Tampoco conviene fijarse únicamente en la cifra de autonomía. Un vehículo que pueda recorrer muchos kilómetros pero necesite demasiado tiempo para recuperar energía puede resultar menos práctico para determinados perfiles de conductor que otro con una autonomía algo menor y una recarga más rápida.
Una tecnología con cada vez más opciones
El mercado de coches eléctricos continúa ampliándose y actualmente existen alternativas para diferentes necesidades y presupuestos. La oferta incluye pequeños utilitarios, compactos, SUV, berlinas y vehículos familiares, mientras que también aumenta la disponibilidad de modelos de ocasión.
Por eso, antes de comprar un eléctrico es recomendable analizar cuántos kilómetros se recorren habitualmente, dónde se puede cargar, qué tipo de trayectos se realizan y cuánto presupuesto se quiere dedicar al vehículo.
Con estos datos será mucho más sencillo determinar qué tamaño de batería, autonomía y tipo de carrocería encajan realmente con las necesidades de cada conductor.